YOGA EN TI


Llevo más de diez años practicando yoga. Kundalini, Hatha, Ashtanga, Dinámico… todos estos distintos tipos de yoga practicados en diferentes momentos de mi vida, han sido perfectos a su debido tiempo. Cada enseñanza, cada práctica, cada día desde que lo integré en mi vida, me han servido profundamente para ampliar mi visión y no aferrarme a ninguna verdad.
Mi síntesis en estos años de práctica, es que el cuerpo es un reflejo puro de nuestro estado emocional y mental. De este modo, la falta de entrega al cuerpo, la falta de amor y conciencia con la materia, puede agrietar profundamente la condición de la mente y las emociones.

Vivimos en un momento de alto voltaje, en estado de exaltación, aceleración, productividad, enfrascados en una caja virtual llena de información que la mente consciente no puede retener. Caminamos inertes sin dar cabida a la aventura, a lo espontáneo, a la arritmia… Porque en este sistema actual, el sosiego, el deleite y el silencio no están bien vistos.

Por eso, esta semana quiero hablar de yoga, un espacio íntimo en el que te permites parar el tiempo y su sincronía con lo absurdo, cerrar los ojos, inhalar, exhalar y entonces sentir la realidad, la verdadera realidad.

“ El yoga no es una secuencia de ejercicios perfectamente realizados, vestidos de flexibilidad fuerza y ego. El yoga, es un estado puro de la mente, es la capacidad de estar presente”


                                       


( vía pinterest)

                                                                


Cerrar los ojos y observar qué sensaciones tienes en las manos, en los pies… afinar la mente y recorrer el cuerpo, indagar en la posibilidad de relajar partes de ti que están en constante tensión de manera innecesaria.
Disolver cada quiste emocional, mental, vibracional que se haya podido quedar atrapado en tu cuerpo como consecuencia de la falta de movimiento, atención y cercanía y decidir abrirte a ti. Dejar de negarte y regalarte este espacio al que por la mera inercia de la vida diaria te has negado a entrar.

Si no estás cerca de ti, no puedes acercarte a nadie, si no te cuidas, no podrás cuidar a nadie, si no te amas, cómo amar a alguien?

Para mi, esta es las parte más importante en la práctica de yoga; entrenar la mente, aprender a estar presente y no caer en la vorágine mental que te aleja de la vida que vives cada segundo ( impactando en tu sistema nervioso con continuas imágenes cargadas de emociones creadas por tu sistema de creencias ).
Permíteme decir que nada de lo que piensas es real, los pensamientos no son tangibles y sólo lo tangible es real. Por este motivo, que es una verdad irrebatible ( una ley universal ), es tan importante la meditación “ observar la realidad de tu cuerpo tal y como es ” para no alejarte, simplemente de ti, y convertirte en una esclava emocional de los condicionamientos de tu mente y su sistema de creencias e historia.

Ahora bien, hay otra parte importantísima que se trabaja en la práctica de yoga.
Cuando consigues abstraerte de tus pensamientos y entras en estado de atención, puedes reconocer tu cuerpo en su estado físico.
A mi me gusta decir en mis clases, para que las personas integren mejor el trabajo, que el yoga a nivel fisco es como un masaje de Shiatsu, acupuntura o de Reflexología.
Cada pequeña parte de tu cuerpo esta interconectada  con otras partes de este. Tenemos un sistema avanzado de conexiones ramificadas por todo el organismo que permiten el funcionamiento del Ki, la energía universal, o, si lo prefieres llamar así: la vida.
Por esto, cada vez que estiramos o activamos según que partes del cuerpo en función a la postura, estamos calibrando, moviendo y potenciando meridianos de tu cuerpo que se conectan con puntos específicos de ciertos órganos, mejorando la calidad del sistema nervioso, respiratorio, digestivo, linfático, endocrino, reproductor e inmunológico.

Por ejemplo en el caso de las mujeres, hay una serie de ejercicios que tonifican nuestro hígado, porque este a su vez, esta conectado con el aparato reproductor ( como os comenté en el post del síndrome pre mesntrual).
También hay posturas muy relajantes que activan toda la zona de caderas, sacro y pelvis, lugares en el que  guardamos mucha tensión sexual. Movimientos continuos durante una secuencia que tonifican los meridianos de riñón y vejiga, activando la líbido y la energía en general. Aperturas de la caja torácica que mueven y alargan el esternón activando la Timo y moviendo emociones de pena retenidas en el pecho...Y así tantas cosas que se pueden hacer en ese espacio que te dedicas llamado yoga, que en definitiva, no es más que entrar en ti y encender la luz para ver con claridad por donde empezar a limpiar.

No tienes por qué ir a una escuela a que te enseñen a estar en ti, Sólo tienes que cerrar los ojos y durante 1 minuto observar la respiración sin dejar que ningún pensamiento sea lo bastante fuerte como para distraerte. Sólo un minuto al día. Si consigues de este minuto estar consciente sin distraerte 30 segundos, ya has hecho un gran cambio. Poco a poco, ve aumentando el tiempo que le dedicas en tu día al maravilloso acto de respirar, que en definitiva es el que te mantiene con vida.

Quizás algún día, después de esta simple práctica, quieras dedicarte más tiempo y seguir escarbando en tu ser. Entonces, busca una escuela de yoga de confianza, y cuando digo de confianza no lo digo por su fama y reputación, sino por la química que tengas con sus profesores y su técnica… prueba en varias escuelas y quédate con la que te haga sentir más feliz.
Al principio es importante tener un guía, que pueda corregir tus posturas para que no te hagas daño, para que puedas preguntarle tus dudas. Que marque un buen compás entre el cuerpo la voz y los movimientos. Así tu clase de yoga se convierte en un viaje guiado en el que tienes la libertad de profundizar en ti cuanto quieras.

No te preocupes demasiado por la ropa y los accesorios. Mientras vayas con ropa cómoda que te permita un movimiento fluido, lo demás es tan sólo producción. Quizás más adelante, cuando sientas que llevas una práctica constante, quieras conseguir una esterilla de yoga, que siempre resulta muy inspiradora cada vez que pasas frente a ella en casa y estas estresada o de mal humor, porque la ves y sientes el impulso de tu cuerpo pidiéndote un poco de atención. Pero hasta entonces, se simple.

Te invito a experimentar tu cuerpo, a calmar tu mente, a ampliar tu capacidad respiratoria y a magnificar todas la posibilidades que hay en ti, que ahora andan calladas.
Recuerda inhalar profundamente cuando tu mente este abarrotada de ideas que generan estrés en tu ritmo orgánico, exhalar lentamente y recordar que lo único que realmente es importante es estar presente, AHORA.

Cualquier consulta que tengas, cualquier tema que te inquiete y cualquier aportación, por favor escríbeme.

Gracias

Natalia Restrepo

3 comentarios:

  1. ... " y recuerda que lo único realmente importante es estar presente, AHORA! "
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  2. ...yo echo en falta tus clases! y también esos Yoga Days! :)
    haber si en mi próxima visita me coincide una mañanita activadora!

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  3. Oh, cuanto yo echo de menos de tu y tus clases Natalia. -Saana

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