RETIRO DETOX PARA LA MUJER

RETIRO DETOX PARA LA MUJER
Septiembre 15, 16 y 17  

Un fin de semana completo para sumergirte en las enseñanzas de la macrobiótica y la salud energética en el entorno incomparable de Mar de Fulles.

Dirigido y diseñado con mucho amor por Natalia Restrepo, apasionada y especialista en la salud para la mujer. 






con la participación de Sergio Cárdenas especialista shiatsu y director de la escuela Escuela de Shiatsu HARA DO reconocida en españa por la APSE, que impartirá un apasionate taller dedicado a la belleza y la salud a través de puntos específicos que se encuentran en el cuerpo. También tendremos a Lola y Rosa Enguidanos de Centro de terapias naturales Esencias Matilda, especialistas en aceites esenciales ecológicos y esencias florales, que impartirán un taller ( que no os podeís perder) en el que conoceremos los agentes activos de los aceites esencilaes para usarlos en nuestra vida diaria y asi euilibrar nuestra energía femenina.

Natalia Restrepo impartirá un workshop de alimentación y salud para la mujer basado en una macrobiótica contemporánea. La macrobiótica que lleva aprendiendo durante años en el Instituto Macrobiótico de España con proferores de re nombre como su propia madre Patricia Restrepo o el gran maestro Francisco Varatojo, o Bill TaraDenny WaxmanKen Prange, entre otros muchos.
Será un workshop profundo y calrificador para entender la energía de los alimentos y su efecto en nuestro cuerpo.

Este será un fin de semana sagrado, en el que sin duda te irás a casa empoderada con tu sabiduría femenina, y con muchas claves para cuidarte y sentirte mejor.

A todo esto Natalia os regalará a cada una la Fertility box para la mujer! Un regalo excusivo para que podaís poner en práctica todo lo aprendido en el taller de aceites esenciles!



Desayunos, comidas y cenas están incluidos. Natalia se encargará especialmente de diseñar los menús con el objetivo de relajar, cuidar y nutrir nuestra energía femenina. Será el cualificado equipo de cocina de “Mar de fulles” quien se encargará de prepararlos, con una cuidada selección de ingredientes procedentes de su huerto ecológico, a tan solo unos metros de la cocina.

“Mar de fulles” es un eco-hotel localizado en el centro de la naturaleza, entre el mar y la montaña, atan solo 50 km de Valencia.

Aprovecha esta ocasión única para reconciliarte con tu esencia más profunda, alinear tus sentidos y desintoxicar tu cuerpo en un fin de semana maravilloso, profundo y divertido.

*Para aquellas personas que no dispongan de transporte, organizaremos los coches disponibles para facilitar el desplazamiento.

Itinerario:

VIERNES

15:00 pm / 16:00 pm - Llegada
18:30 pm - presentación / clase de yoga
21:00 pm - Cena


SÁBADO

08:00 am - Zumo detox para la mujer
08:30 am - Clase de yoga
10:00 am - Desayuno
12:00 pm - Charla/ curso energía de la mujer
14:30 pm - Comida

TIEMPO LIBRE ( OPCIÓN CONSULTA PERSONALIZADA CON NATALIA)

17:00 pm - Taller shiatsu para la mujer
21:00 pm - cena

DOMINGO

08:00 am - Zumo detox para la mujer
08:30 am - Clase de yoga
10:00 am - Desayuno
12:00 pm - Taller aceites esenciales para la mujer
14:30 pm - Comida
17:00 pm - yoga y meditación despedida
18:30 pm - infusión
19:00 pm - salida de Mar de Fulles


El fin de semana incluye:
- 4h y media de yoga y meditación para la mujer
- 8h de talleres y teoría de alimentación para la mujer según dieta macrobiótica, shiatsu y aromaterapía
- Desayuno, comida y cena todas detox teniendo en cuenta la energía femenina.
- Fertility box de regalo
- Dossier de trabajo

Extras:

- Puedes pasar una consulta de nutrición personalizada con Natalia

Si deseas informarte de las diferentes tarifas, escribe a cadacelulaunagalaxia@gmail.com o llama al 671428018 ( Natalia te atenderá personalmente)


*Las plzas para este evento son limitadas

SER MUJER HOY

Son las seis de la mañana. Entreveo la luz del amanecer mientras me despido de los vestigios de mis sueños. Despertar lleva su proceso. Descender del viaje de la mente hacia la cama sólida es como un nacimiento cada día.
Enciendo las luces, estiro el cuerpo, me lavo los dientes, me mojo la cara, me miro el espejo y ahí estoy.
Suspiro.
En una fracción de segundo ordeno mi día en la mente.
Despierta a tu hija, desayuna con calma, llévala al cole, piensa en la comida, mira la agenda, cuantas consultas tienes hoy, tus horarios de yoga, recoge a Martina, llévala a danza, responde correos, piensa en la cena, no olvides llamar a Lucía (acaba de ser mamá). Escribe lo que te habías propuesto escribir. No olvides meter en tu bolso la ropa de yoga, el ordenador, los cargadores, las llaves del coche, las llaves de casa, el móvil.
Suspiro.
Camino despacio hacia la habitación de Martina, calmada, llena de amor, en busca de su despertar aletargado. Ella va lenta y yo a su compás.
Pero hay días que salir de la cama cuesta más, tienes que salir con fórceps del vientre de tus sueños, y te lavas la cara y no te ves. Caminas despacio y tropiezas y gritas “joder” y una fuerza te empuja a volver a la cama, para desaparecer una hora más. Pero tu hija va al cole, te esperan tus pacientes, tienes que dar tus clases de yoga y todo lo demás.
Existe una ola constante entre el bienestar interior y el malestar interior. A veces estás en la cima de la paz, y a veces te pilla por sorpresa la bajada y te quedas en ella unos días.
Biológicamente, las mujeres  tenemos un aparato reproductor yang, quiere decir que tenemos superioridad biológica porque podemos crear vida, tenemos un cuerpo más eficiente. Necesitamos menos alimentos, menos oxígeno y menos proteína. Sin embargo nuestra esencia o energía es yin.
Como consultora de alimentación para la mujer, veo muchos casos de mujeres que están luchando contra su propia naturaleza.  La de resurgir de la tierra para crecer despacio hacia el cielo y desplegarse como lo hace una planta; abriendo sus hojas al sol, desde dentro hacia la periferia con generosidad.


Tenemos implícita una naturaleza creativa y espléndida que invade de belleza y vida el entorno.
La cuestión es que en esta era frenética, en la que el tiempo se ha convertido en el protagonista de nuestras vidas, los momentos de quietud no existen, y la esencia yin de la mujer  se ha desdibujado  creando confinidad entre lo intelectual y lo verdadero.
El cielo no está separado de la tierra, pero el cielo guarda la fuerza del cosmos, y la tierra la fuerza de las semillas.
El cielo está feliz siendo cielo, la tierra es feliz siendo tierra.
No le pidamos a la tierra estrellas en la noche, no busquemos una luna entre las raíces, no esperemos la salida del sol en los primeros brotes de primavera. Dejemos que el orden natural de la vida siga su curso y unámonos a su inteligencia, para que ser mujer en esta era sin silencios ni quietud, sea más sencillo.
Así que, en esos días que tropiezas sin querer y levantarte es un esfuerzo infinito, cierra los ojos, siente tu respiración, y empieza de nuevo con calma, que quizá estás yendo en contra de tu naturaleza esencial.

Natalia J.Restrepo

CURSO PARA LA MUJER


Natalia J.Restrepo ha creado este maravilloso curso dedicado a las mujeres que buscan salud para su aparato reproductor y entienden que sanándolo, sanan también su energía creativa, reproductiva, emocional y física.
La inmersión comenzará tratando los desequilibrios que crean infertilidad, como la endometriosis, ovarios poliquísticos, trompas obstruidas y anemia.
Seguidamente se abordará el tema de la energía sexual femenina y cómo activarla con recetas deliciosas y pequeños cambios de hábitos en la vida cotidiana.
Y por último, un taller de remedios caseros para todas las dificultades a las que se puede enfrentar una mujer referentes a su aparato reproductor tales como bartolinos, infecciones vaginales, falta de libido, mucosa, dolores menstruales etc..
Después de su trayectoria tratando a mujeres en su proceso de fertilidad y sanación de la sexualidad, Natalia se ha convertido en un referente para todas las mujeres que buscan salud interna, conexión femenina y maternidad natural.
Horario: Sábado 13  de Mayo de  10:00 a 14:00 y de 15:30 a 18:30
Precio 160
Incluye taller practico y el dossier con todas las recetas.

CAMINO

Lucía, Magda, Ana, María, Luísa, Angélica, Berta, Alicia, Mery, Paula, Gloria, Ester, Mercedes, Astrid, Sonia, Mónica, Luna.
Mujeres que vienen y hablan. Mujeres que me cuentas cosas. Mujeres que hacen el amor, que tienen sexo, mujeres que no quieren.
Mujeres que sienten placer, mujeres que lloran. Mujeres que sufren. Mujeres que les duele. Mujeres que sangran, antes y después.
Mujeres que han servido. Mujeres sin hijos. Mujeres infieles.
Vienen tantas mujeres a verme. Y de vez en cuando viene Antonio, viene Juan, viene Pedro, Carlos y Andrés. Y ellos hacen el amor y también tienen sexo. A veces no quieren y sufren, y lloran. También sangran. Algunos son infieles y otros sirven. Algunos sin hijos. Muchos quieren tenerlos, otro no lo saben, otros tienen miedo, otros saben que no. No hay lugar para otro ser. No hay suficiente conocimiento para apoyar a otro ser. No hay dignidad. No hay moral. No hay espacio.
Gracias pues. Gracias a todas la personas que han venido a hablar, a contarme cosas, a compartir la vida y con ella, todos los llantos, los miedos, la sangre, el servicio, el sexo, el amor, los hijos que se han tenido, los que se han perdido, los que no se consigue tener.
Gracias por compartir y luego dejarme hablar, contar y transmitir la sinergia entre el cielo y la tierra, la energia de los alimentos y el poder de sanción que viene en ellos.
Soy tremendamente feliz de ver tantos nacimientos conseguidos desde la pacífica alquimia de la cocina. Comer, sana. Pensar, sentir y actuar de forma pacífica, sana.
Conectarnos con la inherente integridad de la mente, el cuerpo y las emociones, sana.
Pero, para llegar a este alto propósito, al pico de la serenidad, donde todas las cosas pasan espontáneas, la disciplina y la fuerza son necesarias. La magia se esconde justo detrás de tu esfuerzo. Yo no hago magia. La magia está ahí.
Vuestros hijos, vuestros amantes, vuestros orgasmos, vuestros cambios, son el resultado del esfuerzo, la disciplina, el buen hacer en los momentos más complicados.
Empiezo este lunes con la certeza de que este trabajo, que cayó hace unos años en mis manos, es mi fuente de felicidad.
Feliz semana a todas y todos.

Natalia

VERTUMNO



Dejé la olla a fuego mínimo sobre difusor…
Me siento en la esquina donde confluyen el sol y el aire fresco que entra por la ventana.  Simples celebraciones de la vida que no planificas. Acurrucada me entrego al suelo, a la pared y al tiempo.
La brisa mojada me despierta golpeando sobre mis  piernas. Abro los ojos y en el instante que la opaca luz impacta en mis ojos recuerdo la olla.
La cocción está lista, sirvo, me siento y la tomo. 
Es la primera vez en meses que un plato caliente entra tan bien en mi cuerpo, ha llegado el otoño.





Los polos se han equilibrado, el día y la noche también.
El sol se marcha  hacia el oeste, y los cielos bajos besan las montañas.
El recogimiento entra en escena. Las velas y las chimeneas. Los charcos tibios, los pies mojados y la tierra fresca. Y en ese pasaje de fuera hacia dentro, también llega la tristeza post vacacional. El sol sin helados, las terrazas mojadas, las playas vacías, los niños al cole y las calles atascadas.

En octubre y noviembre la energía se concentra. Bajan las temperaturas y el cuerpo actúa para mantener el calor. En esa búsqueda de calor y concentración interna, el organismo se queda frustrado por la falta de recursos, consecuencia de un verano lleno de excesos bailados entre helados, bebidas frías, alcohol y ensaladas desmineralizadas, zumos de frutas tropicales y granizados de limón. Todos estos se quedan estancados en los senos paranasales y en  los intestinos, dejándolos permeables e incapaces de asimilar nutrientes tan importantes para la alegría y la vitalidad como el hierro magnético, el calcio y el magnesio.
Es por ello, que  en estas fechas de transición, el cuerpo acoge las gripes, el cansancio extremo y la depresión. Un cuerpo sin minerales y lleno de mucosidades, es un cuerpo  débil y falto de oxígeno, fuente de vida y motor del movimiento.



Quizá hoy haya salido el sol, el termómetro marque 27º y estés gozando de tu verano personal en una terraza tomando una cerveza helada. Pero el otoño está sucediendo, lo sentí esta mañana por la rendija que se quedó entreabierta en la ventana de mi habitación; el aire era fresco…

No somos salmones, somos personas.

Entra en sincronía con los pasos del sol y los vientos bajos. Cuida tu cuerpo, Deja que tus pulmones se ensanchen y tus intestinos asimilen la vida.
Cambia tus hábitos veraniegos y vuelve a los fuegos, tu cuerpo más profundo, el sabio, el que está conectado con los cambios de la tierra, te lo agradecerá.

Por ello, vuelve a las cremas de larga cocción, con raíces  y cereales.
Regresa al arroz integral, a los potajes y las ensaladas escaldadas.
Y aún así, sin pensar, te darás cuenta que al caminar por la calle has cambiado de acera.

RECETA:

“ Arroz caldoso con lentejas”

INGREDIENTES:

- dos dientes de ajo
- una cebolla
- un tallo de cardo
- un nabo
- una chirivia
- media taza de lentejas
- una taza de arroz integral
- aceite de oliva virgen
- sal

PREPARACIÓN:

- En la olla a presión, saltea a fuego bajo los ajos y la cebolla con una pizca de sal durante 5 min.
- Corta la chirivía, el nabo y el cardo a rodajas y agrégalos al salteado de cebolla. Deja a fuego mínimo 1 min.
- Agrega al salteado un litro de agua (según la olla) y deja  que se cuezan las verduras a fuego alto 5 min.
- Lava bien el arroz y las lentejas previamente, y agrégalas al caldo.
- Deja la olla a presión a fuego alto durante 15 min y luego a mínimo durante 35 min.
- Deja que repose la olla unos 10 min.

Este, es uno de los platos más reconstituyentes para otoño.
Nos da centro, nos calienta y activa nuestros pulmones e intestinos.

Que aproveche!!!!

Si tienes dudas por favor escribe a través del blog.

Un abrazo a todas y feliz comienzo de otoño!

FERTILITY BOX







Te presentamos la nueva línea de aceites esencias 100 % ‪ecológicas‬ para la energía femenina creada por Natalia J.Restrepo.
Todo hecho en ‪‎España‬ a mano hasta el último detalle.
La sinergia del ‪‎geranio‬, el ‪ylang‬-ylang y la ‪salvia‬, ahondan en nuestra más profunda energía ‪‎femenina‬, empoderándonos y permitiéndonos un mejor y más ‪equilibrado‬ ciclo lunar y hormonal. El geranio es reafirmante, depurativo y regenerador. Regula las ‪‎hormonas‬ sexuales y los ciclos ‪‎menstruales‬, aliviando la tensión. Aumenta la confianza y la autoestima, estimulando a la mujer con su fuerza ‪afrodisíaca‬, la misma que posee el ylang ylang, que seda los estados alterados del cuerpo, relajando el sistema nervioso central y activando la energía positiva. El ylang ylang es la llave que abre suavemente la energía creativa del cuerpo y la mente. Cogida de la mano en esta mezcla mágica está la salvia. Su etimología proveniente del latín lo dice todo: Salvar. Además de relajar tensiones musculares y ser antiséptica, posee flavonoides, ayudándonos también a regular la menstruación y otros desequilibrios hormonales que afectan a nuestra ‪fertilidad‬.
Cada Célula una Galaxia te invita a embriagarte de energía femenina, a permitir que aflore tu más pura esencia, y que con ella, te sientas más seductora, segura, positiva y ‪fértil‬ en todos los aspectos de la vida. Disfruta de la ‪‎experiencia‬ de ‪Fertility‬ ‪‎Box‬.

 Cada bote contiene 12 ml y vienen, cada uno, guardado en una bolsita de lino blanco hechas todas en valencia y cosidas a mano. Dentro de la Box también tienes la explicación de cada esencia y el modo de empleo externo e interno y las precauciones.

Está Box está diseñada exclusivamente para la mujer. Cuando hablamos de fertilidad no solo nos estamos refiriendo al hecho de poder concebir un hijo, hablamos de la fertilidad en todas las facetas de nuestra vida. 
Todas tenemos un gran potencial que desarrollar, y la semilla está dentro, haz que florezca.








CURSO INTERNACIONAL




Por primera vez tenemos el placer de tener un fin de semana dedicado exclusivamente a la infertilidad.
Denny Waxman viene a valencia para enseñarnos a cuidar nuestro cuerpo y ahondar en los desequilibrios que producen infertilidad.
Michel Odent, por primera vez hablará sobre los embarazos medicalizados y los efectos que tienen en nuestra sociedad.
Un curso que no se puede perder, por su belleza, por la llave que nos dará para reconocer y acceder a nuestra fertilidad de forma orgánica y natural.
Sin duda una gran oportunidad para todas y todos.
Este lindo curso no tiene límites, está hecho para tod@s aquellos que estén interesados en la humanidad desde su esencia más primaria.




Cualquier información detallada, consulta en el IME: 963524675 o con Natalia: 671428018

Por el espacio, las plazas son limitadas!

Gracias!

FERTILIDAD, EMBARAZO Y LACTANCIA



En este curso trataremos los problemas mas comunes relacionados con el aparato reproductor y las causas de la infertilidad. Aprenderemos que alimentos y tratamientos son los adecuados para estos desequilibrios con recetas especificas.
Nos introduciremos en el embarazo y la alimentación para los tres trimestres de gestación, parto y lactancia, considerando a la madre y al bebe.
Primeras papillas y destete.





Es un curso dedicado a mujeres con desequilibrios en su aparato reproductor, con problemas de infertilidad, con deseos de ser madre, para mujeres embarazadas, madres, abuelas, matronas, Doulas y toda mujer que este interesada en aprender como cuidar de forma ecológica y consciente el ciclo mas importante del ser humano.



" la calidad de la tierra, la pureza de la semilla y la consciencia con la que es plantada son tres factores importantes para el futuro de nuestra humanidad " 

16 y 17 de Abril

Imparte Natalia Restrepo
Doula, profesora de yoga especialista en tratamientos de infertilidad, embarazo y crianza natural
Solicita +info y reserva 963 52 46 75 / o envía watsap al: 671428018 
cursos@patriciarestrepo.org o cadacelulaunagalaxia@gmail.com

AGRESIONES SEXUALES



Mireia es la amiga que murió de amor junto a mi leyendo poemas y cantando silvio rodriguez en su habitacion de picassent. Mireia me vio crecer y amar. Me vio enferma y me vio viva. Me tendió la mano, me llevo a bailar. Mireia fue mi amiga de la adolescencia. Ahora leo sus palabras y me estremecen y me llena de orgullo.
Gracias por compartir tus vivencias,  que pasan a tantas mujeres.









AGRESIONES SEXUALES

Me llamo Mireia Sobrevela. Soy una mujer blanca, de 32 años. Nací en Picassent, Valencia, España, Europa, en el seno se una familia de clase trabajadora, buenas personas y volcados en la educación y protección de sus hijas. Crecí en un colegio “progre” donde me acompañaron con una enseñanza basada en el respeto y donde me facilitaron herramientas para defender mis derechos como mujer y como persona.
A pesar de todo esto, mi vida se ha visto marcada por constantes agresiones sexuales desde que tengo 11 años. La última (considerada como grave) fue hace tres veranos, en el barrio del Cabañal, a dos calles de mi casa. Un hombre de unos 35 años, que apareció de la nada, quiso acompañarme hacia donde fuera, en contra de mi voluntad. Cuando le grité que se marchara se abalanzo sobre mí. Por “SUERTE” su estado ebrio le impidió forcejear con empeño y pude defenderme.
He sido agredida por parte de un fotógrafo en Canovas, y lo han intentado en Picassent, en el barrio del Carmen y en la Península osa (Costa Rica). Me han perseguido durante varias semanas en el barrio de Russafa y he tenido encuentros con exhibicionistas en el Cedro, la playa del Perelló y la línea 1 de metro Picassent Valencia. 
Marcada por el suceso de las tres niñas de Alcasser que provocó un ataque de pánico en la mayoría de las familias de mi pueblo (incluida la mía), he sido víctima de la política del miedo por parte de familiares, amigos y medios de comunicación. Como consecuencia del miedo, me he sentido más débil de lo que soy, más pequeña, más vulnerable (antes de las agresiones), más confusa, más ignorante, más estúpida (durante las agresiones) y más culpable, más avergonzada y más bloqueada (después de las agresiones).
El miedo no es una herramienta, es un obstáculo, un lastre, un impedimento.
Desde hace 3 años viajo sola con mi mochila por el mundo, sin necesidad de ser acompañada por un hombre. Mucha gente encuentra peligrosa esta idea, sin embargo, a mi me ha dado fuerza, claridad y plenitud. Curiosamente no he sido víctima de ninguna agresión (grave) desde entonces. 
Ahora tengo una sobrina de 4 años a la que amo muchísimo, y me planteo que herramientas podría ofrecerle en el caso de que algún día necesite prevenir o defenderse de una agresión.
Entonces, le hablaría de mi experiencia, le diría que esto ocurre aquí, cerca y lejos de donde vive…que los agresores(no siempre son agresivos) pueden tener una cara afable y ser educados y que normalmente se aprovechan de nuestro deseo de ser amables, sonrientes, simpáticas, razonables, tolerantes, prudentes, humildes…mientras dudas de si una agresión está sucediendo o no, en la mayoría de casos ya está sucediendo, así que yo le diría a Mariola(mi sobrina) que ante la más mínima sensación de estar viviendo algo que no le gusta lo pare, sin la necesidad de justificarse y con la certeza de que está en su derecho y ha reconocido fácil y rápidamente el abuso.( Luego ya habrá tiempo de reflexionar o en el caso de haberse equivocado, pedir disculpas, si es necesario.)
También le diría a Mariola que a mí, me refuerza positivamente, hablar de esto con mujeres y hombres. Sobretodo poner nombres y apellidos tanto a las agresiones como a los agresores. 
Le intentaría explicar que algunas veces me siento mal por no haber denunciado a estos hombres enfermos, que precisan ser curados. De esta manera hubiera evitado posibles agresiones a otras mujeres.
Por último compartiría con ella mi opinión sobre lo tremendamente injusto que me parece culparse de… llevar una falda corta o viajar sola o andar de noche sin protección masculina… o ser simpática, cercana, cariñosa… O culpar a su familia de…falta de atención, carencia de disciplina, ignorancia…
Hoy escribo sobre esto, porque Mariola es la representación de todas las mujeres que están vivas o han muerto víctimas de una agresión. Y yo quiero y deseo con toda mis fuerzas que ella y las demás puedan crecer y sentirse FUERTES, SANAS, GRANDES, VALIENTES Y LIBRES…!

LET´S BRUNCH

Recién llegada de Tailandia, diseño este delicioso Brunch inspirado en Asia. 
No todo viene de Asia, hay cosas que propongo yo, desde mi defecto profesional, para que las mujeres se lleven a la boca un bálsamo para sus órganos y su cuerpo se expanda, se relaje y cree.

Rollitos de primavera rellenos tofu, acompañados de salsa agridulce y salsa de cacahuete.
Black sticki rice, con leche de coco caliente y mango.
smothi energético de frutos rojos y almendras.
Ginger tea con limón







“ Conectar con nuestro cuerpo y todo el universo que se esconde en él, es un privilegio del que debería gozar cada mujer.
   Atrevernos no es un logro, hacerlo seria lo lógico”

Compartamos mesa en Kimpira este 20 y 21 de febrero, disfrutemos del bunch y charlemos…

Cada célula una galaxia

Natalia J.Restrepo

SALIENDO DEL LABERINTO

Nuestro aparato reproductor. Tanto amor concentrado en nuestro centro de energía que con su magia, da vida. Alberga la divinidad en su interior, pero a veces nos traiciona?
Cuando nacemos nuestros órganos están fabricados perfectamente. Están diseñados para que realicen sus funciones como debe ser. Nuestra libertad y nuestro conocimiento o desconocimiento permitirán, su salud o su enfermedad, ayudarlos o entorpecerlos en su trabajo. Todo empieza por “ser conscientes”, si lo somos todo es más fácil.

Tenemos lo que tenemos por el libre albedrio de la Tierra. Desde su inicio han pasando miles de civilizaciones. Miles de elecciones y acciones de millones de seres han dado nuestra sociedad hoy. Habrían muchísimos caminos y opciones posibles trazados pero la libertad del planeta ha ido eligiendo, deseando, creando esta realidad que ahora tienes delante de ti.









La propia medicina se fue creando no a partir de la salud, si no, de la enfermedad. Va a por ella rápida y directamente hasta eliminar lo que ve que esta enfermo y ahí se queda.
Oímos que el cuerpo humano es perfecto, una obra maestra. Sus complicados sistemas, todo circulando y funcionando al compás. Pero de perfectos nada. De repente te despiertas y mocos! ya me he refriado! vaya, entonces…. algo falla en todo el sistema de cables y maquinitas que tenemos dentro y que creíamos perfecto, cuando cada día los hospitales y las consultas están llenos y con largas listas de espera. Vaya chapuza hizo nuestro creador, no?. No pasa nada, los fármacos te quitan esos mocos, 7 días con pastillas y listo! hasta dentro de unos meses que quizás vuelvas a por más, porque lo que no se ve, la causa de ese refriado, seguirá ahí si nadie toma conciencia de ello.
En la mayoría de problemas de salud, la causa no se ve. No se ve, porque las actitudes no se ven, lo actos no se ven, las decisiones, los sentimientos, los miedos, los hábitos, lo que te estresa, lo que te pone triste, el descanso , lo que has comido, lo que no has comido, lo que has dicho, lo que te has callado y sobre todo…. lo que has pensado y creído. No de un día, de muchos, tu vida hasta hoy.

Estamos acostumbrados a enfermar y tratarnos, vemos que es natural medicarnos.
Nosotras las mujeres lo tenemos tan integrado que en nuestra sociedad a muchas funciones fisiológicas les ponemos tratamiento. Funciones corporales como la menstruación, la menopausia, el parto… tanto los profesionales como las propias mujeres pedimos una pastilla. Enseñadas para buscar la solución fuera de nosotras, dejamos que el experto de su juicio. Nos ponemos en manos de ”…” sin saber o reconocer nuestra capacidad para sanar o simplemente estar sanas sin una ayuda constante de otro…. Y por que no de ti?

Puede que veas una enfermedad o problema como enemigo, cuando realmente es un increíble curso de crecimiento personal. Es una oportunidad bendita para tomar conciencia de tu cuerpo, tus sentimientos, emociones y todo lo que te rodea. Tu cuerpo que te habla, quiere ayudarte a ver claro algo en tu vida que desequilibra tu centro y te esta dañando.
Nuestro sistema inmunitario se activa cada vez que se genera algo en nuestro entorno que consideramos un problema y usará sus defensas, ascenderá su temperatura, se inflamará o te producirá dolor. Lo hará no para “luchar” en contra de nada; no hay guerras en el cuerpo humano, el cuerpo esta hecho de amor. Simplemente lo hace porque está sabiamente diseñado para mantener equilibrio dentro de ti. Al mismo tiempo te da un síntoma, te manda un mensaje para que tomes conciencia de lo que desarmoniza tu energía interna y puedas devolverle el equilibrio con un cambio. Todo lo que devuelva amor hacia él, todo lo que genere químicos naturales en tu sangre (como pueden ser endorfinas) que tu misma producirás, subirán esa inmunidad y descenderán otros químicos (como el cortisol o la adrenalina) que se liberan en situaciones de estrés y en exceso terminan dañando tu salud. Este sabio proceso tan íntimo está dentro de ti y te ayuda a mantener estable tu energía interior cada día. Es íntimo porque cada mujer sabe de si misma más que cualquier otra persona.

Las mujeres, tenemos una actitud persistente; la sensación de que nuestro cuerpo en algún momento nos va a fallar. Nos va a traicionar con un mioma, un pólipo, de repente 2 meses sin regla, una citología patológica, un dolor menstrual insoportable, un condiloma, una vaginitis…. Esa espera es miedo que todavía baja más nuestra inmunidad y más nos desarmoniza. Con lo que enfermamos, ya que así estamos vibrando y el universo y su energía también tiende al equilibrio así que eso nos da. Debemos parar! silenciar nuestra mente , quedarnos a solas unos minutos, sentir lo que nos preocupa, busca la solución que está en nuestra mano y actuar. Para eso nuestro cuerpo nos avisa con tiempo, siempre con tiempo porque a la naturaleza no le gustan las prisas. La medicina erradica con fármacos rápidamente un síntoma. Este golpe desequilibra aun más nuestro cuerpo que no quiere correr y de forma natural curaría despacio, al igual que para enfermarse. Enferma despacio porque te da tregua con mínimos síntomas, señales sutiles; mareo, dolor de cabeza, de espalda, de estómago, menstrual, acné, palpitaciones… Solo te avisa de que no estás yendo por el camino más apropiado. El cuerpo tiene su propia inteligencia. Si no lo escuchas, sabe que tiene que gritar más fuerte para que lo oigas la próxima vez. Lo hará en forma de síntoma más potente que te hará entender mejor que algo ha de cambiar en tu vida.
Esta actitud enseñada de esperar a que pase algo en nuestro aparato reproductor, nos está predisponiendo a la relación futura con nuestra sexualidad y nuestra confianza en ella como mujer. Justamente lo que hará es no ayudarnos a evolucionar y desconfiar de nuestra feminidad, poder e incluso nuestra fertilidad.

Aprendemos a tener miedo de nuestras reacciones emocionales, intentamos controlarlas, así nos desconectamos de nuestro cuerpo. Hacemos fuerza para eliminar lo que no nos permitimos sentir y esto daña profundamente nuestra armonía interior. Directamente esa energía de rechazo se dirige entonces a nuestro aparato reproductor, siempre ligado fuertemente a las emociones.

Nuestro cuerpo de mujer esta relacionado con el vaivén de nuestro ciclo y su ritmo natural, emotivo por naturaleza y esta necesidad de controlarlo lo daña.
Es triste que nuestra sociedad tienda a esta desconexión. Intenta controlar estados fisiológicos de regla irregular en la adolescencia, cuando es normal que suceda. Intenta controlar con hormonas síntomas de la menopausia que con una corrección de dieta se pueden conseguir resultados. Como también tratar dolores menstruales con pastillas, cuando las causas muchas veces son emocionales o alimentarias. Considera entonces que el dolor menstrual es normal y que hay erradicarlo con fármacos. Por ejemplo los anticonceptivos. Sabemos más de anticoncepción que de fertilidad; estamos años tomándolos, años vibrando en la frecuencia de “no concepción” y queremos de repente embarazarnos. Como función de prevención de embarazo no deseado es un genial invento si solo ese fuera su efecto. El problema es que anulan el ciclo de la mujer, su biorritmo y sus estados cíclicos que es justamente de lo que la naturaleza nos dotó. Estamos desarmonizando un proceso natural jugando con niveles de hormonas y desajustando valores. Con ello nuestra vibración cambia y por lógica sabemos que algo dentro no estará en equilibrio. Hay una desconexión interior, una energía Yin que nos proporciona nuestro útero que se suprime aquí. Quiero decir algo: no estoy en contra de los anticonceptivos, he tomado y los he recomendado de manera profesional e incluso a amigas, porque intento individualizar los cuidados. Solo pretendo que sepamos más de nosotras y lo que es nuestro ser, que estemos informadas nos solo de la anatomía y fisiología de los libros. Al menos conocernos por dentro todo lo que podamos. Quizás los tome otra vez algún día, no lo se, pero al menos sabedora de lo que ocurre.

Es importante aprender a relacionarnos con nosotras mismas, escucharnos. La intuición nos habla y cuanto más atentas estemos más información llegará por orden natural. Si vibramos con la intención, la solución nos llega.
Valorar la fuerza que nos da nuestro ciclo, conocerla, vivirla y aprovechar cada fase.
Nueva actitud, adoptar pensamientos positivos. Estos harán positivas nuestras emociones y serán nuestra realidad. Nuestra energía vibrará con frecuencias más altas que desprenderemos y así plasmaremos delante nuestro.
Descansar para liberar tensión y estrés, alimentarnos según el orden natural para nutrir la energía más profunda, movernos. El cuerpo debe moverse y oxigenarse, renovarse y no estancarse.
Todo esto nos irá llevando a una mente más clara, más acertada y encarrilada hacia nuestro destino, capaz de ver los errores y corregirlos con las mínimas señales que el cuerpo nos dé. Nuestros órganos estarán fuertes y sanos y la enfermedad difícilmente se hará sitio ahora.

Son muchos los factores que nos pueden desconecta de nuestro yo íntimo y llevarnos al sufrimiento y enfermar. Quizás en ti sea 1 solo o 5, pero cuanto más te conozcas por dentro, más fácil será identificar lo que te quita centro, te debilita y cambiarlo ya!
Deseaba tanto compartir esto, que aunque solo a una persona le sirva para producir un pequeño cambio en su vida, para mi es suficiente.
Os deseo bellos y felices pensamientos!!

Lourdes Palanca.



SEGUNDA PARTE


Sabía de la profundidad de mi pregunta, que siempre hago en mi consulta como primera entrada, y a la cual responden la mayoría de mujeres en el acto casi sin pensar, con miedo muchas veces a que las paredes y los fantasmas de la herencia cultural fuesen a juzgarlas.
 “¿ Por qué es precioso crear un ser que vas a amar?”, “porque es la ley de la naturaleza y siento el llamado”, “porque estoy llena de amor y quiero entregarlo”, o “porque se me hace tarde”. Esta última respuesta la hace la gran mayoría, y la gran mayoría de mujeres que responden esto, llevan tiempo intentando quedarse embarazadas.

— Tengo que pensarlo —, esta fue su respuesta mientras sujetaba la taza con las dos manos y perdía la mirada en el té verde que seguía soplando mientras pensaba.

En la delicadeza de su rostro pude percibir palpitaciones en sus mejillas y hondas de tristeza en sus labios que parecían estar secándose como si un remolino marino la estuviese empujando al centro de su interior y ella fuese desapareciendo. Cerró sus ojos como concluyendo su aspiración total y entonces cayó su primera lágrima.
La sentí como la primera lágrima, porque parecía haber sido una lágrima contenida en el tiempo. Una lágrima de esas que se guardan con recelo. La lágrima que contiene todo el arsenal de emociones, frustraciones, silencios, gritos ahogados, desgarros en el tórax y la asfixia que provoca la abdicación.

Sus labios largos tomaron forma de montaña y su barbilla temblaba.
Creo, que a pesar de las tantas veces que nos habíamos visto, esta vez sentía vergüenza de abrir los ojos y sentirse confesada frente a mi.

Y  ahí estaba yo, yo y mi tara frente a las emociones que me tocan el alma, “cuando algo me llega muy adentro me quedo sin voz”. Sin voz como si  pequeños duendes pusieran una placa metálica en mi garganta, pero mi deseo de hablar es tan grande que mi cerebro entra en crisis nerviosa y las ideas se confunden.

En mi desorden mental, había una claridad, y era que la entendía, y entenderla me provocaba unas ganas terribles de llorar, de llorar a mis abuelas. Una que casaron a los 16 y tuvo sus hijos sin saber si quiera como se hacían, de llorar a mis tías, unas porque fueron madres muy jóvenes y otras porque nunca los pudieron tener, de llorar a todas las mujeres que hoy guardo en mis membranas y en mis memorias. Mujeres, que hoy siguen sufriendo el peso de no haber disfrutado de una maternidad elegida inconexa con su realización personal.



— Desean algo más señoritas — la frase del camarero sonó como el timbre del colegio para regresar a clase. Rosario dibujó una sonrisa practicada, yo miré la hora en el teléfono, esperando que fuera más tarde de las 12 para justificar que ya era buena hora para pedir una caña.
— Sí, una cerveza por favor — la sonrisa practicada de Rosario se tornó más honesta y terminó en carcajada.
— ¿Una caña?, jajaja ¡que buena eres! venga yo me tomo otra.

Ese señor, aún no sabe el bien que nos hizo aquel día. Fue como la primera bocanada de aire que respiras después de hacer apnea bajo el mar.

La caña nos derivó a temas de alimentación que tratamos de forma ideológica debatiendo sobre el futuro de los bosques, la tierra, los animales y de la humanidad,  que desembocó en el tema de los hijos.

— ¡Otra caña por favor!
— ¡Que sean dos!.
— No lo sé, y me duele tanto no saberlo, me duele tanto no saber por qué quiero ser madre, cuando en realidad me ilusiona tanto. Y si me pongo a pensar qué es lo que me ilusiona, me vienen imágenes siempre  en las que  mi rostro está plácido o sonriente, vital como si la vida no hubiese pasado sobre mí y fuera infinitamente feliz. Los filtros en los que me visualizo son siempre claros y soleados, y puedo ver a una mujer en paz, pero pocas veces en estas visiones veo a mi hijo, y pocas veces veo a mi marido. Tengo 39 años Natalia, de los cuales 10 he vivido en la inercia, en una sobredosis de apatía conformista, como drogada de desilusiones y fantaseando en la ducha con la esperanza de que esta vida que me había montado iba a ser momentánea y que algún día mi novio llegaría a casa con un gorro de lana en la cabeza y una mochila de viaje con billetes para dar la vuelta al mundo y emprender un viaje sin retorno, y que yo sacaría mis cámaras de fotos , una libreta un boli y viajaría sin equipaje.
— ¿Un gorro de lana?
— Sí, me gusta la montaña
— Yo en cambio soy más de mar, de sal, de mango y pies descalzos, pero perdona, te interrumpí.

El rostro de Rosario parecía haberse destensado un poco, como si fuese saliendo del limbo que le provocó mi pregunta y su rostro retomaba su color citrino.


— Es tarde — dijo ella, como agotada por dentro y por fuera, como sacudida y desbarajustada por una tormenta de arena en medio del desierto, tengo que regresar a casa, esta noche tenemos una cena y creo, que antes de cualquier acto social, hoy más que nunca necesito hablar con Alberto, hablar desabrochándonos por dentro. Yo invito Natalia.

PRIMERA PARTE

Su nombre era Rosario, un nombre que le venía al pelo, cuando con el tiempo descubrí cuantas partes diferentes de su personalidad convivían en su interior.
 Rosario llegó cabizbaja, ojerosa, con ese rostro citrino que desvelan los angustiados, los endeudados, los mentirosos o los como ella, exánimes.

 Entró en mi consulta incrédula y vacilante. Es el tipo de persona que termina las frases de los demás y asiente a todo mientras hablas. 
Empezamos, para su sorpresa, hablando de su infancia, luego de sus padres, de sus deseos de adolescente y sus sueños de universitaria. Sin darse cuenta, Rosario se ahogó en historias y pasajes de su vida entre silencios melancólicos y carcajadas nerviosas.

Se tapaba la boca con las manos cuando se reía y miraba hacia a la izquierda cuando el nudo de la garganta vaciaba de sus ojos alguna lágrima.

Mientras Rosario desembuchaba ajetreada, como quien saca de su bolso todo hasta que encuentra las llaves de casa, yo  escuchaba con empatía  y de vez en cuando miraba el reloj de la pared para comprobar el tiempo y asegurarme que, sin cortarla de tajo, conseguiría hablar antes de finalizar la hora sobre calabazas y algas.

Pero pasó la hora, la hora y cuarto y la hora y media, y Rosario apenas llegaba a noveno grado cuando dio su primer beso y sin querer mordió el labio del chico y este no le volvió a hablar. Una tragedia.

— “Rosario, no quisiera detenerte, es más, te propongo un té la semana que viene, fuera de consulta. Pero ha pasado una hora y mi deber me dice que hablemos de tu salud, y busquemos llaves para ayudarte en las cuestiones que te inquietan”.

Rosario se paralizó y suavemente se acentuó un rosa pálido en sus mejillas.

— “¡Madre mía que rápido ha pasado el tiempo! ya ves, una que se pone a hablar y se olvida que tiene compañía”.


                                   

Entonces, la adoré.

Tal y como le propuse, quedamos a tomar té la semana siguiente, con el fin de ponernos serias a buscar la dieta más adecuada para mejorar la calidad de su aparato reproductor, que durante más de tres años le había negado la posibilidad de ser mamá.

En aquella velada, que no fue la última, descubrí tras el rostro citrino, una fuente inagotable de energía. Sus historias levantaban mis piernas de risa y otras veces me hacia viajar a los más altos picos y bloquear el parpadeo de pasión y aventura.
Rosario era sin duda un torbellino feliz, audaz y anárquico. Claramente, su vida hasta hacía una década, había sido semejante a la vida de Alexandra David-Néel. Quedar con ella, unas veces de forma oficial y otras extraoficialmente, evocaron mi deseo de amar apasionadamente, de viajar más y saltar las olas del mar desnuda y sola en plena noche.

Pero esas, eran todas historias anteriores al primer trabajo serio que cambió su vida.

Su espíritu aventurero la llevó a estudiar periodismo. Ella quería escribir   historias reales   en alguna sección de un conocido periódico republicano, y que sus lectores enloquecerían y dejaran sus vidas rutinarias para emprender viajes por amor o justicia.

Pero empezó con humildad editando en una revista de su localidad, que hablaba por encima de nuevas tecnologías, dieta sana y la ultima noticia del corazón. Allí conoció a Alberto, un redactor amuermado en su trabajo, pero gracioso como ninguno   fuera del contexto oficina.

Alberto enamoró rápidamente a Rosario, que en poco tiempo se aburrió de la vida y mendigaba las risas y las cenas baratas en el bar del centro, que combinaba platos de toda la vida con alguna salsa exótica hecha a base de jengibre y guindilla, sabores que recordaban a Rosario sus viajes cuando aún su espíritu se sentía intrigado por los misterios del mundo.

Se fueron a vivir juntos,  a Rosario la despidieron por su apatía a los dos años, con un finiquito ni fu ni fa, cobró el paro un tiempo y luego encontró trabajo en una empresa que fabricaba telefonillos, como comnunity manager.
 Alberto siguió amuermado en su trabajo, y los años le quitaron el sentido del humor, más que nada porque ya no valía la pena.

Y cuando ya no había energía para reinventarse, el útero de Rosario hizo su llamado y gritó “¡oye! ser mamá es toda una aventura”. Y entonces se emocionaron con la idea de ser padres y desde entonces, hace ya 3 años, que luchan por serlo.



- Rosario querida, ¿y si hablamos de tu sexualidad?.

- Mi sexualidad es normal Natalia… es decir, hacemos el amor cuando estamos de ánimos.

-   ¿Y por qué haces el amor cuando estas de ánimos?, el amor se hace por amor, el amor inconmensurable y la admiración profunda y las ganas de vivir te generan deseo, y el deseo te lleva a hacer el amor.

-   Bueno, ya son años, y sabemos que con el tiempo la chispa se pierde… sin embargo la idea de ser papá nos ha devuelto esa energía sexual y nos esforzamos por hacerlo más que antes.

- Rosario… ¿tu por qué quieres ser mamá?



LA CUMBRE, POR EJEMPLO

Femenina es la derivación  de la profunda palabra amamantar, que consigo lleva inherente una sobredosis de sentidos y raíces, que son sin duda los pilares de nuestra existencia.

Sé que estamos todos expectantes con la tan nombrada Cumbre de París sobre el cambio climático.
Una cumbre que reúne a un grupo de autoridades, cuyos intereses dudo sean la extinción de 23.000 especies, o la acidificación de los mares y los tantos desastres naturales que no sólo se llevan consigo nuestros recursos, sino también a nosotros.

Una cumbre en la que no se hablará de la tierra.
Tierra como madre amamantadora. Una tierra explotada y desmineralizada.
 La tierra en la que ahora se utilizan 181’5 millones de hectáreas para cultivar transgénicos en todo el mundo. Tierra devastada para el monocultivo de tabaco, de las que empresas como Philip Morris se abastecen en espacio, inhibiendo la absorción de CO2 que realizan los incontables árboles que talan. Por no hablar de las plantaciones de cereales que se utilizan para la masiva e insultante industria cárnica, que da placer y enfermedad a los habitantes ciegos del planeta y en la que sin dejar de lado, por su gran importancia, precisa de 7.000 litros de agua para tan sólo producir 100 gramos de carne de ternera. Hagan las cuentas. Tierra violada por abonos químicos (nitratos, fosfatos…), pesticidas (aldrín, dieldrín, lindano, DDT…), herbicidas (derivados del arsénico), hormonas (anabolizantes, clembuterol…) y antibióticos (terramicina, penicilina, cloranfenicol).

Dudo mucho que se hable de la tierra, del bioma de la tierra, de cómo crece una planta, de los estambres y pistilos o de las abejas. Estos, son sólo insignificancias.

Dudo que se ponga en tela de juicio a las multinacionales que atentan contra la vida como Coca-Cola, Nestlé, Mac Donalds o Vale entre otras.

 Femenina, es la derivación  de la profunda palabra amamantar, que consigo lleva inherente una sobredosis de sentidos y raíces, que son sin duda los pilares de nuestra existencia, que depende de la calidad del BIOMA: Una simbiosis perfecta entre fauna, flora y condiciones climatológicas.

Ya que no podemos estar en la tan importante Cumbre de París por el cambio climático, para pedir de buenas formas  BASTA YA de mentiras, de violencia, de esclavitud, de explotación y maltrato al planeta tierra, podemos  cuidar del BIOMA de nuestro cuerpo como reivindicación a todo lo dicho anteriormente, pero sobretodo para fomentar el amor y el respeto desde dentro. 



                                               

*Aclaración: El bioma intestinal humano es taxonómicamente complejo, constituye una comunidad ecológica y dinámica que influye en el desarrollo, la maduración, la regulación (estimulación y supresión) del sistema inmunológico, formado por 100 billones de micro organismos que coexisten en el cuerpo.
*La industrialización, la medicina moderna, la cismática forma de vida en Occidente y los nuevos hábitos alimenticios, son la consecuencia del “agotamiento del bioma humano” causante de tantas nuevas enfermedades que se han ido proliferado en las ultimas 6 décadas.

Amamantar significa nutrir, permitir,  amar. Es generosidad, paciencia y respeto. Es sentarse sin tiempo y deleitarse con la sobredosis de hormonas que fluyen por el riego sanguíneo permitiendo que confluyan entre sí y den, desde ese amor orgánico toda la información necesaria que se produce diariamente en el BIOMA del cuerpo, para que la vida pueda continuar.

Amamantar es una poesía sobre la historia de la tierra, es una rima de emociones que se confabulan y detienen el tiempo, es una caricia perpetua, es estar. Y nosotras mujeres, casa y madres, tierra y ventana a la vida, tenemos el compromiso de cuidar de este delicado compás para preservar la vida y poner de manifiesto que no estamos de acuerdo con la destrucción del planeta.

Entender que somos la tierra, que todo comienza desde dentro y no desde fuera. Que tener las plantas de casa bien regadas mientras nuestra tierra interna (bioma) está acidificado, enmohecido y contaminado por la continua ingesta de alimentos químicos y lejanos a la naturaleza frágil del cuerpo, no es ecología, no es respeto, no es generosidad, no es amamantar, no es ser mujer ni madre.

Por eso, he cogido de excusa la cumbre de París, para expresar mi prisa por seguir difundiendo lo importante que es cuidar lo que comes y como lo digieres con lo que piensas y sientes.

Vayamos hacia una alimentación más respetuosa con el medio ambiente, una alimentación cercana, orgánica, sencilla y alcalina. Una alimentación que respete a los animales. Una alimentación revolucionaria para estos tiempos y que esta sea nuestra cumbre diaria, desde casa, desde el cuerpo, para seguir viviendo muchos años más en un planeta feliz y así lo vivan los seres que están por venir.

Cualquier duda o consulta, por favor escríbeme.

Natalia Restrepo


INQUIETUD



Ayer me fui a dormir pasada la medianoche y desperté para emprender mi viaje sobre las 04:00 am. Un vuelo a París, algunas horas probando todas las cremas del dutty free, un curioso  bol de quinoa fría con guacamole, un nuevo avión a Bogotá, un vaso de whisky para dormir, la piel seca, la manta eléctrica, mis vecinos, el último libro de Isabel Allende y mis pensamientos revolcados e insistentes con la inquietud que me genera el desafío al que se enfrenta la fertilidad de las mujeres y la tierra.

Intento concentrarme en mis pensamientos y sacarles partido, pero la algarabía que hay en el entorno, simplemente no me deja.

Pasados unos minutos, consigo por fin doblar la manta y enderezar el respaldo de mi asiento. Pido un vaso con agua - con limón, por favor - , busco mi portátil y aprovecho el asalto de energía para ponerme a escribir.

Siempre que subo a un avión, me planteo la posibilidad de que pueda caer, estrellarse o  desaparecer, como aquel avión de Malasya Airlines del que poco se explica y nada se habla. Este pensamiento  no altera en absoluto mis nervios, pero sí me pone a pensar en la vida, y es así como el camino de mis pensamientos se va organizando…







La primera vez que pensé que podía estar embarazada, y la idea me sobrecogía, no sé si de alegría o de pánico, fue a los 18 años. Hasta entonces siempre había utilizado preservativos. Fue una noche de lo más tranquila que cambiaría en cierto modo mi forma de ver la vida, pero sobretodo mi sexualidad. Es curioso como el sexo transforma tanto nuestra forma de ver el mundo.

En realidad, y lo recuerdo ahora con ternura y risa, ni siquiera fue un accidente, tan solo me aventuré a practicar la tan famosa marcha atrás, que simbolizaba un paso seguro en mi camino hacia la madurez ( jajajaja ).
Minutos después de la descarga sobre mi cuerpo de aquella sustancia de olor fuerte y pegajosa, la descompresión de todos mis músculos y el último suspiro que concluía con el antes y  después de mi vida, mi corazón, que debía por norma empezar a ralentizar su ritmo, tomó otra dirección y sin previo aviso arrancó a la carrera. En lugar de sentir el dulce calor del amor, sentí el frío que provoca el desamparo.
- ¡Oye… oye! Despierta!
- Ummm
- ¿No te has corrido dentro verdad?
- ¿Qué?! No!
- ¿Estás seguro?
- Claro que estoy seguro Natalia, ¡quieres relajarte!
- ¿Y si no te has dado cuenta, y si te has corrido dentro?
- ¿Qué? Va, déjame dormir un poco amor, y deja de pensar cosas raras.
- ¿Y cómo estás tan seguro? ¿Qué se siente? ¿Cómo sabes que un poquito no se ha quedado dentro de mí y en 9 meses voy a ser mamá? Soy muy joven para ser mama, ¿sabes? ¿Cómo puede ser que no te preocupe?
- Ummm, amor, ¿cómo puedes tener tanta energía? Ven aquí, vamos a dormir un poco.
- ¿Qué? ¿Dormir? ¡Te estoy diciendo que estoy preocupada y me dices que me duerma! ¡Oye… oye!!!!
- ¿Qué quieres?
- ¡Pues quiero ir a planificación familiar y que me digan que no estoy embarazada o que me den esa pastilla de la que se habla, la del día después! ¿Sabes? Esa que no te deja quedar embarazada…

Y así fue. Llegamos pasadas las 2 de la madrugada y no salimos hasta casi las 5 de la mañana. Había una fila interminable de mujeres, algunas con pareja y otras solas, todas angustiadas con la posibilidad de estar embarazadas.
Planificación familiar era un lugar muy concurrido en los ´90.

Entonces, nunca imaginé que escribiría un libro dedicado a  los problemas de infertilidad que sufre la generación del siglo XXI.
Hoy en día, la afluencia de parejas con problemas de infertilidad que acuden al IVI (Instituto Valenciano de Infertilidad) ha llegado a facturar en 2014 un total de 152,11 millones de euros.
En 2013 la tasa de infertilidad en España se situaba en el 17% de la población, con 800.000 parejas que tenían dificultades de reproducción. Una tasa que según el IVI iba en crecimiento.
Si hacemos una lectura no muy profunda, entenderemos que en los últimos 20 años, algo ha cambiado en la membrana humana, en la calidad de nuestra genética, en la calidad de pensamiento,  de las acciones, en la calidad emocional, en la visión, en la conexión con lo sagrado.
 El tiempo, las pausas y el ritmo.
 Las prioridades, los sueños, la fuerza y el impulso de la vida.
 La tierra, el aire, la comida.
 Los riñones, la sangre, la sexualidad y la natalidad orgánica.
Es verdad que el mundo está lleno de niños que no tienen la misma suerte que otros y necesitan un hogar. Es cierto que es un derroche traer al mundo niños biológicos solo para alimentar el ego, es cierto que ser padre o madre no es un título que se regala sino el símbolo a la entrega y el amor incondicional y, también es cierto que, gracias a la fertilización asistida muchas mujeres tienen la dicha de parir y ser madres y así, desarrollar amor, que tanta falta nos hace en el mundo.

Quedan 45 minutos para llegar a mi destino, 2600 metros al nivel del mar, Bogotá, la ciudad en la que nací.
Yo tan solo quería compartir este pensamiento, esta inquietud que forma parte de mi mente hace ya un tiempo y me ha impulsado a estudiar por dentro y fuera el cuerpo de la mujer, la herencia que nos dejaron y la que vamos a dejar con el fin de hacer de nuestro planeta un lugar de verdad.

Voy a cerrar los ojos, respirar y esperar.

Que la energía divina y creadora que todas llevamos dentro vea la luz.

pd. Estad atentas que esta semana os dejo una deliciosa receta festiva, sin azúcar y perfecta para la engreís de la mujer.

Metta

Natalia J. Restrepo

CAMINO A LA FERTILIDAD


Camino hacia la fertilidad

El próximo fin de semana 16 y 17 de Junio se impartirá en el IME este maravilloso curso dedicado a la mujer.

Trataremos los problemas más comunes relacionados con el aparato reproductor y las causas de la infertilidad. Aprenderemos que alimentos y tratamientos son los más adecuados para estos desequilibrios con recetas especificas.
Nos introduciremos en el embarazo y la alimentación adecuada para los tres trimestres de gestación, parto y lactancia considerando a la madre y al bebe.

Un curso dedicado a mujeres con desequilibrios en su aparato reproductor Y con problemas de infertilidad. Mujeres embarazadas, madres, abuelas, matronas, doulas y toda mujer que este interesada en aprender como cuidar de forma ecológica y consciente el ciclo más importante del ser humano, es bienvenida!


                       












Estamos viviendo un momento muy importante a nivel reproductivo en nuestra sociedad. La calidad de nuestra salud esta llevando a un alto porcentaje de mujeres a la incapacidad de gestar de forma natural.

La energía femenina, la tuya y la de todas, necesita un cambio profundo, este cambio comienza en tu plato.

" la calidad de la tierra, la pureza de la semilla y la consciencia con la que es plantada son tres factores importantes para el futuro de nuestra humanidad "


Imparte Natalia Restrepo
 Especialista en salud para la mujer, infertilidad, embarazo y post parto
Solicita +info y reserva 963 52 46 75 / o envía watsap al: 671428018
cursos@patriciarestrepo.org o cadacelulaunagalaxia@gmail.com